La Artesanía II (continuación…)
Para entender mejor la diversidad de la producción artesana de las islas en lo que se refiere a mobiliario, piezas de ajuar, aperos, arquitectura popular, utensilios de uso personal y de decoración, es necesario hacer un recorrido por la historia y la geografía de un territorio fragmentado donde conviven labores de abolengo, ingenios de la vida rural y marinera y toda una serie de primores salvados de los embates del tiempo. Gracias a la influencia de los vientos alisios, Canarias goza de un clima subtropical, lo que la hace beneficiaria de poseer las mejores condiciones para la producción de materias primas con que elaborar las numerosas variantes artesanas que perviven en todo su territorio. La región isleña, tan particular y variada en matices, es una auténtica reserva de oficios del recuerdo, lo que origina una artesanía de las más interesantes y mejor conservadas de España. Se hace difícil volver de cualquier isla, sin haberse encaprichado de alguna pieza artesana realizada de forma predominantemente manual y de elaboración basada en técnicas y conocimientos transmitidos de generación en generación, con el valor añadido de ser expresión representativa de la cultura e identidad del lugar en que fueron creados.
El Oficio de Artesano: Los artesanos canarios, notables y reconocidos en cada isla, siguen realizando piezas que fueron claves en la vida cotidiana y hoy día, aunque hayan sido sustituidas por otras, perviven porque sus formas resultan particularmente estéticas, sensibles y armoniosas en su centenaria sencillez. Cada isla posee, sin haberlo pretendido, unas variantes artesanas que, por tradición, sofisticación de técnicas de ejecución o calidad, la identifican entre el conjunto de las artesanías que componen el amplio repertorio de oficios vigentes. Los oficios artesanos resumen todos los valores básicos y bondadosos que se esperan de una pieza: materiales seleccionados y tratados con técnicas heredadas, un proceso de producción honesto y un resultado genuino.
El ingenio de un pueblo rural y costero, donde trabajo, ocio y costumbres aparecen en toda su pureza, viene reflejado en su peculiar manera de hacer frente a las necesidades cotidianas, combinando el sentido de la utilidad con el atractivo de las formas, la durabilidad de las manufacturas y la sencillez de sus procesos. Todo ello está basado en un ejercicio, nunca interrumpido, de tradición popular. En las numerosas oleadas de inmigrantes que llegaron al archipiélago vinieron maestros de obra, canteros, abañiles, pedreros, carpinteros, herreros y constructores anónimos que propagaron sus conocimientos, y sobre todo crearon una tradición que aún pervive, pródiga en funcionalidad, refinamiento y formas estéticas. Aprovecharon lo que la naturaleza les brindó para aportar nuevas reminiscencias a una artesanía que conserva los orígenes castellanos, las gracias andaluzas y la sencillez portuguesa, todo ello modificado por la impronta personal de los canarios que han sabido agudizar su ingenio para solventar las múltiples necesidades en los diferentes entornos.

Septiembre 16th, 2009 a las 19:38
La Artesania es el trabajo artistico mas personal del ser humano y mas comprometido con el contexto social en la que se encuentra, lastima que el capitalismo haya provocado la casi desaparicion de este noble oficio